El pasado lunes 1 de junio fue un día especial para cuatro personas del Baix Empordà. En un acto sencillo pero muy significativo, se hizo la entrega de llaves a los usuarios que a partir de ahora podrán disfrutar de las viviendas cedidas por el Ayuntamiento de Calonge y Sant Antoni. Un pequeño gesto que representa un cambio enorme: tener un lugar propio, un espacio donde desarrollar el proyecto de vida de cada uno.

 

Un trabajo conjunto entre entidades y administración

Este proyecto es fruto de la colaboración entre la Fundació Vimar, la Fundació Suport Girona -que gestiona la representación legal de estas personas- y el Ayuntamiento de Calonge y Sant Antoni, que ha cedido las viviendas. Vimar se encargará de la gestión del servicio de apoyo a la autonomía en el propio hogar, acompañando a los usuarios en su día a día y facilitando una vida independiente y desinstitucionalizada.

Un modelo de atención que apuesta por la inclusión real: no sacar a las personas de la comunidad, sino integrarlas plenamente en ella.

 

Un granito de arena hacia una sociedad más inclusiva

Entre ambas entidades y el ayuntamiento, este proyecto supone un paso más en la construcción de una sociedad donde todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan vivir con autonomía y dignidad.

Y éste no será el último paso. La próxima parada será Sant Feliu de Guíxols, donde Vimar espera poder anunciar nuevas noticias en breve.